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¿ES BÍBLICO SER PENTECOSTAL?

pentecostal

(Este post no es para contender, solo quiero dar mi testimonio de cómo Dios me atrajo a sus caminos y me hizo libre de tanto error)

Mi nombre es Rosa Moreno Hermosillo, y yo fuí pentecostal por siete años.

Yo también tenía más de un ministerio, pertenecía a la Directiva de Damas, y al ministerio de la Piedad, también tenía el ministerio de Directora de Eventos Especiales y Finanzas, y era maestra.

Yo también me caía hacia atrás cuando el ungido oraba por mi y me soplaba en la cara.

Yo también hablaba lenguas inentendibles sin haber intérprete.

Yo también danzaba con los más movidos cantos, y lloraba y levantaba mis brazos disfrutando “su gloria que caía sobre mi”.

Yo también daba diezmos obligados y también hubo meses que no pude darlos.

Yo también sentí la humillación de escuchar mi nombre desde el púlpito entre los que no habían diezmado ese mes.

Yo también me quedé sin el sustento diario de mi hogar por darlo al pastor, esperando desesperadamente el 100 por uno que nunca llegó.

Yo también veía al pastor y su familia e invitados comiendo en los mejores restaurantes después de los cultos.

Yo también lo excusaba diciendo que el obrero era digno de su salario.

Yo también creía ciegamente en que lo que el pastor/apóstol/profeta declaraba y decretaba sobre mi.

Yo también viví con la esperanza de recibir esa profecía dada especialmente para mi.

Yo también dejé de leer mi biblia, pues los textos escogidos ya aparecían en la pantalla.

Yo también confiaba ciegamente en que esa interpretación era fiel y verdadera.

Yo también me quedé cientos de veces sin constatar que lo que se me decía era así o no.

Yo también obedecía fielmente al pastor.

Yo también oraba sobre hermanas decretando todo tipo de bendiciones futuras sobre ellas, yo también les echaba fuera “el hombre fuerte” de sus cuerpos y lo “ataba con cadenas.”

Yo también desataba finanzas, “rompía maldiciones generacionales” y las dejaba sin efecto en ese mismo instante.

Yo también tenía parte en pequeñas predicaciones desde el púlpito.

Yo también tenía el “discernimiento de espíritus” y discernía quien entraba a la iglesia endemoniado.

Yo también pasaba cada miércoles a decir diferentes testimonios que Dios había hecho conmigo toda la semana, y también le agregaba mentiras para sentirme más espiritual.

Yo también subía el volumen cuando yo hablaba en lenguas angelicales si el pastor pasaba al lado.

Yo también nunca supe el significado de mi propio trabalenguas al “hablar en lenguas”.

Yo también le daba los asientos de enfrente a los de la lista de diezmadores frecuentes.

Yo también creía que el director de la alabanza era el responsable de “hacer bajar al Espíritu Santo” en cada culto.

Yo también le daba “libertad al espíritu” para que hiciera escándalo.

Yo también creía ciegamente que eramos los que teníamos la verdad, y la prueba era que yo también creía que eramos los únicos que recibíamos el bautismo de fuego del Espíritu Santo.

Yo también idolatraba al pastor defendiéndolo para que no “tocaran al ungido”.

Yo también caí en deudas para pagar primicias, pactos, siembras, ofrendas de amor, lo del regalo del pastor, y por lo cual casi muero.

Yo también le decía pastora a la esposa del pastor. Yo también llegué a decir: “El Señor me dijo” cuando El nunca dijo nada.

Yo también y para Gloria de Dios lo digo, la venda de mis ojos fue quitada por la misericordia de Dios y también el Señor me sacó del error como a miles de ustedes y hoy estoy en una congregación donde se predica la Palabra de Dios en forma expositiva, se predican las doctrinas de la gracia y las 5 solas, además de todo el consejo de Dios.

Ahora yo también ALABO Y GLORIFICO AL DIOS TODOPODEROSO QUIEN ES LLENO DE MISERICORDIA Y BONDAD PARA LOS QUE LE BUSCAN DE TODO CORAZÓN Y TIEMBLAN ANTE SU PALABRA.

Autor: Rosa Moreno Hermosillo

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