10 MENTIRAS SOBRE LA FEMINIDAD BÍBLICA

la mujer biblica

Mi oración es que estos diez conceptos erróneos comunes sobre el diseño de Dios para la mujer abran tus ojos a la verdad y te preparen para compartirlos mejor con otros a tu alrededor.

Mentira #1: La feminidad bíblica es sobre ser un tapete.

Cuando los temas de feminidad y la Biblia surgen juntos, frecuentemente sale esta idea de que la Biblia pinta a la mujer como un tapete. Pero esta idea simplemente no se apoya por la Escritura. En absolutamente ningún lugar de la Biblia encuentras a Dios animando una mentalidad de «tapete» entre los hombres o las mujeres.

Piensa en Ester, Rahab, Rut, María (la mamá de Jesús), Abigail, y muchas más.

Estas mujeres son presentadas como ejemplos de mujeres piadosas y hermosas, y ellas son cualquier cosa menos “tapetes”. Son inteligentes, trabajadoras, talentosas, dotadas, y se esfuerzan por honrar a Dios con sus vidas.

Ester se acercó al rey sin ser anunciada y arriesgó su vida para salvar a los judíos.

Rahab arriesgó su vida para ayudar a los israelitas a conquistar la ciudad.

Rut desinteresadamente siguió a su suegra a una tierra extranjera y trabajó duro para mantenerla.

María puso su vida en riesgo aceptando la responsabilidad de traer a Jesús a este mundo.

Abigail sabiamente negoció con David para salvar a su esposo de ser asesinado.

Mentira #2: Las mujeres piadosas son debiluchas.

Cuanto más aprendo sobre el diseño de Dios para mí, más reconozco que se requiere de una mujer bastante fuerte para vivir como Él nos llamó a vivir. Es fácil seguir la corriente cultural y dejarse llevar. Es difícil resistir las tendencias e ideas modernas sobre la feminidad y apegarse a la Palabra de Dios y su verdad.

Las mujeres que viven verdaderamente el diseño de Dios son de las mujeres más valientes y más fuertes que conozco. Ellas están dispuestas a nadar contra la corriente y a pararse solas. La feminidad bíblica no es para las de corazón débil. ¡La feminidad bíblica es para mujeres valientes que están dispuestas a luchar por la verdad y abrazar la Palabra de Dios!

Mentira #3: La Biblia describe a la mujer como “menos de”.

Quien haya comenzado toda esta noción de que las mujeres son menos de los hombres, obviamente no leyó la Biblia. La Biblia absolutamente y completamente apoya la idea de que los hombres y las mujeres son creados iguales. Ninguno es de más valor que el otro. Ambos son igualmente valiosos pero con propósitos diferentes.

Dios creó al hombre y a la mujer para cumplir un propósito único en la tierra. “Diferente” no iguala “menos”. Te reto a buscar en la Escritura y ver cómo Dios habla sobre la mujer. También te reto a buscar en el Nuevo Testamento y observar la manera en la que Jesús trataba a las mujeres. Él frecuentemente iba en contra de la norma cultural y trataba a las mujeres con cuidado y respeto. Él les hablaba con compasión y las trataba con valor.

Mentira #4: La feminidad bíblica requiere tirar tu cerebro a la basura.

Una de las razones por las que escribí  Girl Defined: God’s Radical Design for Beauty, Femininity, and Identity(Chica definida: El diseño radical de Dios para la belleza, feminidad, e identidad, solo disponible en Inglés) fue para mostrar a las mujeres su inmenso valor y propósito. En el libro, te llevo por las vidas de cuatro mujeres diferentes en diferentes épocas de su vida, cada una usando su vida para vivir la feminidad bíblica y glorificar a Dios. En ninguna manera estas mujeres dejaron su cerebro en la puerta.

Si verdaderamente estás viviendo tu vida con un propósito Cristocéntrico y una mentalidad eterna, vas a necesitar el cerebro que Dios te ha dado para pensar de manera contra-cultural.

Mentira #5: La feminidad bíblica es para las hogareñas

Muchas mujeres parecen llegar a uno de dos extremos:

  1. Idolatran el hogar y suponen que si están en él están honrando a Dios.
  2. Desprecian el hogar y suponen que si están fuera de él son exitosas.

Ninguna de las opciones es la correcta. Necesitamos corregir nuestros corazones y recordar el mayor propósito por el cual hacemos lo que hacemos. El hogar es importante, pero no es el hogar lo que más importa– son las personas dentro del hogar. Cuidamos de nuestro hogar para bendecir a nuestra familia. Usamos nuestro hogar para construir relaciones, invitando a otros para fomentar comunidad. Nuestros hogares son herramientas que utilizamos para honrar y glorificar a Dios.

Mentira #6: La feminidad bíblica es sobre el matrimonio.

He visto a jóvenes idolatrar el matrimonio como si fuera el todo en todo, y he visto a jóvenes rechazarlo y abrazar la independencia total de los hombres. Ambas son perspectivas equivocadas.

Estamos aquí en una misión del reino. Dios nos ha dado su manual de instrucciones sobre cómo honrarle a Él siendo mujeres. Dios creó el matrimonio como medio para servirle mejor a Él como equipo. Él lo creó para el compañerismo, para la reproducción, para el placer y como una forma de representar el evangelio. El matrimonio es hermoso, pero el propósito del matrimonio es señalar a Alguien mayor.

Mentira #7: Las mujeres piadosas se visten pasadas de moda.

Ropa aburrida.

Sin maquillaje.

Peinado sin estilo.

Estas pueden ser algunas de las ideas que vienen a tu mente cuando escuchas las palabras «feminidad bíblica». ¡Tengo buenas noticias para ti! Esta es una idea completamente errónea.

Algunas de las mujeres más piadosas y centradas en Cristo que he conocido también son algunas de las más hermosas. Ser una mujer bíblica no se trata sobre ser anticuada. La feminidad bíblica se trata de vestirte en una forma que represente y honre la pureza y santidad de Cristo. Para leer más sobre la modestia, mira este videosobre la modestia que mis hermanas y yo creamos.

Mentira #8: La feminidad bíblica es aburrida.

Entre más me esfuerzo por vivir la feminidad bíblica, más emocionante se ha hecho mi vida. Dios está lleno de increíbles sorpresas, y vivir para Él es un viaje lleno de aventuras. Vivir el plan de Dios para la feminidad provee una mayor visión para la vida de lo que pude haber soñado para mí misma. Todo tiene un propósito mayor. Todo tiene que ver con el reino. Piensa en esto:

  • En lugar de solo ir a la tienda y comprar abarrotes, tienes la oportunidad de construir relaciones y compartir la esperanza y propósito del evangelio.
  • En lugar de solo escoger ropa que atraiga la atención sobre ti, puedes vestirte de manera que apunte a otros a Cristo.
  • En lugar de solo educar hijos para que crezcan y lleguen a ser independientes, tienes el cuidado de sus almas y se te ha dado el privilegio de discipularlos.
  • En lugar de vivir para nosotras mismas, ¡vivimos para honrar al Dios del universo!

La vida comienza a tomar todo un nuevo significado cuando vives a la luz de Cristo y del evangelio.

Mentira #9: La feminidad bíblica es sobre lavar platos y tallar inodoros.

¿En serio? ¿De dónde salió eso? Sí, hay tareas diarias que necesitan hacerse (para la gloria de Dios por supuesto), pero la feminidad bíblica es mucho más que solo eso. Recuerda que tu espacio donde vives es una herramienta para nutrir relaciones, para reproducir vida (física y espiritual), y para cuidar de aquellos a tu alrededor. Talla baños y lava platos, pero no pierdas de vista lo que hay detrás de tallar: amar, bendecir y discipular a aquellos que Dios ha colocado en tu esfera de influencia.

Mentira #10: Mi feminidad es acerca de mí.

Necesitamos quitar nuestros ojos de nosotras mismas. La vida no trata sobre nosotras. Mientras Cristo se haga más grande a nuestros ojos, y nosotras más pequeñas, más fácil se nos hará este tema. Necesitamos quitarnos a nosotras mismas de la ecuación y recordar que todo trata de Cristo.

La feminidad bíblica implica vivir completamente para Cristo y usar tu vida para hacer un impacto para la eternidad. Es hacer discípulos, compartir el evangelio, amar al Señor con todo tu corazón, alma, mente y fuerzas, siguiendo la Palabra de Dios y haciendo lo mejor para reflejar a Cristo como mujer.

¿Por cuál de estas ideas erróneas comunes has sido engañada? ¿Cómo desacreditan la Palabra de Dios las mentiras que has creído sobre la feminidad bíblica? 

Autora: Bethany Baird. Tomado de www.AvivaNuestrosCorazones.com

Anuncios