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15 ÍDOLOS QUE PUEDE TENER UN CRISTIANO SIN DARSE CUENTA

15 ídolos comunes que puede tener todo cristiano

Los creyentes tienen una capacidad dada por Dios para tener una devoción pura y adoración al Señor Jesucristo, pero frecuentemente luchan con otros “dioses”/deseos/anhelos que están en competencia por su afecto personal.

Cabe señalar que estos “deseos” no son necesariamente malos.

Por ejemplo, ir a pescar es divertido y, de hecho, no es pecaminoso. Sin embargo, la idolatría entra cuando el pescador no puede ir a un viaje de pesca que esperaba, y peca.

El problema es que sus afectos están en la pesca, no en el Señor Jesús. Pescar puede ser un ídolo. Una persona que tiene el corazón puesto en la pesca puede enojarse, frustrarse, apenarse, estar ansiosa, amargada y convertirse en manipuladora. Ir a pescar no es pecaminoso, pero lo que una persona piensa al respecto sí puede serlo.

Como el pescador frustrado, todo cristiano tal vez tenga afectos idólatras.

Por ejemplo, la manera que su cónyuge se porta o lo trata puede fácilmente llegar a ser un ídolo a tal punto de quitar al Señor Jesucristo como su afecto y anhelo más profundo.

La siguiente es una lista de ídolos y malos deseos con los cuales todo cristiano lucha.

Antes de leer esta lista, pídale a Dios que le muestre sus propios ídolos y malos deseos (Salmo 139:23–24).

Marque aquellos de los que usted sea culpable.

Lista de ídolos comunes (“dioses falsos”) que los cónyuges podrían tener:

1. La buena salud.
2. La apariencia física.
3. Tener un matrimonio cristiano.
4. Ser tratados justamente.
5. Tener una vida sin heridas ni dolores.
6. Los placeres mundanos (las drogas, el alcohol, el sexo).
7. Los hijos.
8. Otra persona (hombre o mujer).
9. Algo material.
10. Un ideal (un movimiento a favor de la vida o por la paz).
11. El dinero.
12. El éxito.
13. La aprobación de otros.
14. Tener el control.
15. Tener todas sus “necesidades” satisfechas.

Mientras todo vaya bien en las áreas más importantes para usted, se va a sentir bien.

Cuando no resultan como usted desea, la frustración y tal vez la ansiedad se empiezan a amontonar hasta el punto de la desesperación.

Usted estará dispuesta a hacer cualquier cosa, incluso pecar, para tener su “ídolo.”

Con la frustración y tal vez la ansiedad, Dios también frustra la adoración de ese ídolo porque Él desea su dedicación total hacia Él (Mateo 22:37–38).

Como resultado, el dolor en sus emociones parece insoportable.

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Vida cristiana

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